El 19 de octubre se conmemora el Día Internacional contra el Cáncer de Mama, una fecha para concienciar, visibilizar y acompañar a todas las personas que han afrontado
esta enfermedad: quienes se encuentran en el proceso oncológico, quienes lo han superado y quienes, lamentablemente, han fallecido por esta causa.
Una fecha que pone de manifiesto la importancia de la investigación y del acompañamiento integral en todas las etapas de la enfermedad.
Desde nuestro grupo de investigación, nos sumamos a esta causa compartiendo nuestro Proyecto TEMPO (Therapeutic Exercise and Music in Postreatment Oncology), centrado en mejorar la calidad de vida de las mujeres en la etapa de supervivencia.
Las secuelas físicas y emocionales como el cansancio persistente, la pérdida de fuerza, o disminución de la autoestima, pueden acompañar a muchas personas durante y después del tratamiento oncológico. Ante esta realidad, no existen fórmulas mágicas, pero sí herramientas al alcance de todos. La actividad física, adaptada a las necesidades y posibilidades de cada persona, puede contribuir de manera significativa a mejorar el bienestar y la calidad de vida. Y, en este camino, la música puede convertirse en una gran aliada: escuchar nuestras canciones favoritas mientras nos
movemos puede hacer que la actividad resulte más agradable, motivadora y fácil de incorporar a la rutina diaria.
Iniciativas como las que desarrollamos en nuestro equipo buscan precisamente eso: respaldar con evidencia científica estrategias de autocuidado accesibles y al alcance de todas las personas, como el ejercicio físico o la música, que pueden contribuir a mejorar el bienestar y la calidad de vida durante y después del proceso oncológico.
No obstante, la salud florece cuando la compartimos. Como se puede ver en las imágenes de esta primera edición del proyecto, el proceso de recuperación también se vive en comunidad. Sentirse parte de un grupo, compartir los pequeños y grandes retos y contar con el respaldo de otras compañeras aporta un valor incalculable. La fuerza del grupo y el afecto compartido son el mejor impulso para seguir adelante.
Un abrazo a todas




